dijous, 11 de desembre del 2014

Guerra por amor. Capitulo 2 y 3.

Debido a causa personales no he podido poner el pasado martes  y el anterior. Hoy pondré los dos que ya deberían estar. Disculpad las molestias.



Capitulo 2. Empieza la guerra


28 de abril de 2012. Eran las doce del mediodía, o como dirían los resacosos de aquellas horas en aquel lugar, de buena mañana. El joven de las rastas dormía solo en la tienda, se despertó del calor que hacía allí dentro y por culpa de alguien tocando los bombos. Al final se levantó a desayunar. Aunque eran todos en el saco de dormir, incluso las vecinas. El joven de gafas que escuchó como entraba alguien en la tienda a por comida, decidió salir del saco de dormir. -¿Qué? Hartado, eh... -. Le dijo al joven de rastas. -Si tío, ya hace rato que estoy despierto, entre el calor que tenía dentro de la tienda y alguien venga a tocar los tamborcitos, he tenido que salir de allí porque sino me volvía loco-. -Te vuelves loco y para evitarlo vienes a hartar-. Le respondió el de gafas entre risas al de rastas. Una vez todos levantados se fueron a comprar la comida y la cena de ese día. -Bueno, ¿qué es lo que queréis para comer hoy? -. Dijo el joven de la melena. -Pasta, a mí me apetece pasta-. Dijo la del pelo azul. -Yo con dos barras de pan me sobra. El fiambre ya lo llevaba de casa-. Dijo el de rastas. -De acuerdo, comeremos pasta. Ahora la bebida. Según acordamos antes de venir al festival, compraríamos vino y cola-. Dijo convencido el de los rizos. –Todos de acuerdo, ¿no?. Pues pillemos la cola y el vino-. Respondió el de las rastas. Cuando ya tenían toda la compra se dieron cuenta de la inmensa cola que había. Como mínimo se pasaron cuarenta minutos allí esperando que la cajera les cobrara. Cuando esto sucedió, antes de que los empezaran a cobrar pasaron por allí las vecinas. La pelirroja y la chica con tirabuzones, -¡Eh! Vamos hacia dentro a por la compra, hasta después-. Dijo la pelirroja. Los amigos del joven de rastas lo único que hicieron fue saludar. Cuando el joven vio que sus amigos volvían el saludo él, tímido se quedó atrás. Una vez ya en el camping, pusieron la mesa para comer. Al poco rato llegaron las vecinas que se sentaron también en mesa. Como todavía no se había sentado nadie de los amigos del joven, éste se sentó junto a la pelirroja, ya que era de su mismo pueblo y según su cabeza tenía más oportunidades, ya que si en el festival no conseguía nada, lo intentaría en el pueblo. Al principio iba sin ninguna intención de nada, pero cuando quiso, de nuevo aquella maldita timidez del joven se la jugó. Y ésta, la timidez, ganó la batalla. Lo único que hizo fue escuchar lo que hablaban. Sin embargo, poco a poco la confianza entró en batalla con la timidez, y le ganaba tímidamente su terreno. Después de un rato empezó a hablar con ellas, junto a sus amigos. -¿Y de qué parte de nuestro pueblo vives tú? -. Le preguntó el de rastas a la pelirroja. –Pues, a ver. ¿Tú sabes dónde está el puente donde hacen el mercado?. Pues por esa zona más o menos-. -¡Ah! De acuerdo, ya sé por dónde dices. Yo vivo, creo que casi en la otra punta de donde vives tú. Yo vivo en la entrada sur. Cerca de la Ronda del Veinticinco de abril-. Al terminar de comer los amigos del joven se esparcieron. Los chicos se encerraron en la tienda de campaña jugando a las cartas mientras la chica de ojos azules miraba como jugaban. Y la chica del pelo azul se fue a dar una vuelta. El joven no tenía ganas ni de jugar, ni de mirar, sólo quería ir de conciertos, pero nadie quería. Las vecinas, con otro vecino que se unió a las tiendas de los amigos del rastas, propusieron ir de conciertos. El joven sin pensarlo dijo que sí. Y decidieron ir los vecinos y el joven de rastas de conciertos.

Al joven no le pareció mala idea lo de ir los cuatro de conciertos. El vecino y el joven con rastas aprovechaban para hablar de las chicas en tanto iban por delante o estaban en el baño. Casualmente a cada uno le gustaba la contraria que el otro. -Eh tío, ¿a ti te gusta alguna de estas? -, Le preguntó el vecino al joven. -A ver gustarme, tanto como eso no, pero la que si que me hace gracia es la pelirroja. Y a ti, ¿te gusta alguna? - Dijo el joven. -Ostras, pues a mí me gusta la otra, la de tirabuzones-. Contestó el vecino. Así que pasó lo que no se esperaba nadie, excepto el destino. La confianza al fin ganó la segunda de las batallas a la timidez. Los dos decidieron intentar ligarse a las dos chicas, dado que el no ya lo tenían, poco había que perder. Este día si que coincidían algunos conciertos, el primero de ellos Obrint Pas y Koma. -Yo me prometí llevar la estelada para el concierto de Obrint Pas, aunque coincidiesen con Obús o Barón Rojo. Sintiéndolo mucho, yo no voy al concierto de Koma-. Le dijo el joven de rastas al vecino. -De acuerdo, pues me voy solo a ver si veo a mis amigos-. Y fue cuando el joven se quedó solo con las dos chicas. Es cuando ve que Xavi Sarrià y sus compañeros de Obtint Pas empiezan a salir. El joven empuña el palo de la bandera y empieza a bailar "Coratge", "El Cant dels Maulets", "La Malaguenya de Barxeta", y todo el repertorio que tocó Obrint Pas con la estelada bien alta. Cada vez que alguien se le acercaba le daba apoyo. Lo que le era extraño es que si hubiera salido con esta bandera por las calles de donde vivía hace un tiempo, lo hubieran pillado contra una pared, lo hubieran apalizado y le hubieran roto la bandera.

De concierto en concierto y la noche paró y dio paso de nuevo a un viejo conocido llamado sueño. De nuevo, para el joven de rastas, fueron a dormir demasiado pronto para su gusto. También hay que decir que el tiempo no acababa de acompañar, ya que empezaba a llover. La guerra no había hecho más que empezar. Y batallas entre dos legendarios comenzaría pronto a resonar en el joven con rastas.

Capitulo 3. Batallas perdidas.


29 de abril de 2012, la lluvia que caía del cielo sin parar parecía cebarse con los rockeros que acudieron al festival. Pero el mal tiempo que hacía por la mañana no era problema para el que habría a partir de media tarde hasta pasado el siguiente día. Cuando el amigo con gafas fue tienda por tienda repartiendo el desayuno, ya que estaba lloviendo y la comida estaba en su tienda y era el único que llevaba paraguas. -¿Queréis desayunar ya? -. Gritó el chico de gafas desde la tienda. -Sí, ve llevando hacia aquí la comida-. Contestó el de rizos. -¡De acuerdo! -. La lluvia cesó por un instante y los jóvenes rockeros aprovecharon para ir a comprar la comida para ese día. –Venga antes de que vuelva a empezar a llover. Tenemos que ir a por la comida para hoy-. Dijo el joven melenudo. –Bueno, míralo por el buen sentido, no tienes que pagar a ninguna casa para ducharte-. Dijo el de las gafas a carcajadas. –Si, lo malo es que no me he traído ni jabón, ni toalla-. –Tranquilo, yo he traído. Si quieres te lo dejo cuando lleguemos al camping-. Respondió el de las rastas también entre carcajadas. Una vez en el supermercado, aún en la puerta, vieron la inmensa cantidad de gente que había. –¿Estáis seguros que queréis entrar aquí?-. Preguntó sarcásticamente el de las rastas. –Si lo que quieres es mojarte y andar, sigue tu, nosotros nos quedamos aquí. Al menos yo-. Le respondió el de rizos. Finalmente entraron todos en aquel supermercado. Una vez cogieron todos lo que querían comer, volvieron a hacer la cola de treinta minutos, pero esta vez no vieron las vecinas. De hecho, el joven de rastas no las había visto en todo el día. A la hora de comer, comieron. Y he aquí las vecinas de nuevo con las que comerían juntos otra vez. Se fueron más tarde a comprar, y llegaron antes que el joven de rastas y sus amigos, dado que ellas fueron a otro supermercado que había menos gente. Después de haber comido todos, las vecinas empezaron a hacer planes de conciertos, planes a los que el joven de rastas se anexó. Este día pocos conciertos habían que valieran la pena, solo el tributo a Extremoduro y poco más. Antes de que los tres jóvenes emprendieran el camino hacía los conciertos, de nuevo el mal tiempo hacía de las suyas y empezó a caer un poco de granizo. Esto, y a pesar de no haber conciertos que valieran la pena no paró a los tres jóvenes para ir de marcha. El joven aprovechó este momento para hacer amistad con las dos chicas. Al finalizar el concierto de las veinte horas, el joven junto a sus vecinas bajaron a cenar y tomar algo de alcohol para que el tiempo no lo fastidiase todo y animarse los tres un poco. Al terminar de cen fueron a los conciertos que quedaban aquella noche. Una vez dentro del recinto fueron a un concierto. La chica que le gustaba a la cabeza del joven era la pelirroja. Pero, cuando esta chica le cogió de la mano para adentrarse dentro del público, el joven de rastas no sintió nada de nada. Como si otra chica cualquiera le hubiera cogido su mano. O eso es lo que él creía. El corazón tenía que contestar a la acción que le acababa de pasar, con el típico y jodido cosquilleo en el estómago de cuando realmente estás pillado por alguien. La siguiente batalla estaba a punto de empezar, y no tardaría mucho en llegar. Pasaron los conciertos, y llego el tercero desde que llegamos. Todos se lo estaban pasando bien. Al terminar el tercer concierto, la pelirroja estaba cansada y quería ir a dormir. –Chicos siento fastidiaros la noche, pero yo no creo que pueda más-. Dijo la cansada joven. Ya que al día siguiente tocaban muchos grupos que coincidían y quería ir a todos los posibles, decidió irse ya a dormir. La chica de tirabuzones le propuso algo al joven. -¿Quieres que vayamos los dos al tributo de Extremoduro? -. La cabeza del joven iba tras la pelirroja, por lo que no vio impedimento alguno. - Si, me parece bien-. Después de acompañar a la durmiente pelirroja a dormir, se fueron los dos solos a este concierto

Pero antes había otro concierto en el que se adentraron dentro de la multitud de gente, y para que nadie se perdiera, volvieron a utilizar las manos. La chica de tirabuzones le dio la mano y... ¡¡Boom!!. Como el Columbia ante los ojos de millones y millones de espectadores, allí explotó lo que aquel chico nunca se hubiera imaginado. ¿Se había enamorado?. No lo sabía ni él. Cuando la chica le cogió de la mano sintió lo que debía haber sentido con la pelirroja. El cosquilleo en el estómago, que te hace sentir diferente al resto de las personas que tienes a tu alrededor. Hace que esta chica que tienes y que quieres, sea especial para ti, y le harás disfrutar su vida, tu vida y el amor que os atrae a ambos cónyuges. Dado que el corazón respondió a esta acción sin ser esperada por el joven, el corazón ganó esta batalla como caballo de madera lleno de griegos entró infiltrado en Troya para finalizar su misión. El cosquilleo que tenía en el estómago era de un lado hacia el otro. La había tenido ante sí todo el rato y no sabía que a quien realmente quería era a ella, y no a la pelirroja. La belleza exterior de la pelirroja eclipsaba ésta. Al llegar al centro se soltaron las manos, pero el joven, sin saber por que ya no se la podía quitar de la cabeza. Esta vez, lo que había en la cabeza era correcto, dado que las órdenes llegaban directamente del corazón. Una batalla más ganada por el corazón. El concierto se fue animando, y los jóvenes con él. Nuestro amigo de rastas sabía lo que se jugaba, pero como cabía la posibilidad de ya no poder volverla a ver, se arriesgo. No quería arrepentirse toda la vida de no haber hecho.Se arriesgo a hacer lo que no, con la pelirroja. Le cogía de la mano, pero al poco rato se soltaban. El chico le ponía su brazo sobre el hombro de ella mientras saltaban y gritaban hasta dejarse la voz.

Todo pasaba muy deprisa, y el joven no quería que esa noche se acabara. Fue tanto lo que sentía por ella que no quiso soltarla en todo el concierto. Al finalizar este concierto, fueron directamente al tributo de Extremoduro, pero antes debían salir de aquella manada de gente y llegar a tiempo al otro concierto. Para ello tenían que salir de la misma manera que entraron, cogidos de la mano. Se volvieron a coger de la mano para salir, entre tropezones del chico y la gente queriendo salir casi pierde a la hermosa muchacha de tirabuzones. Se aferró bien a ella y salieron de aquel caos. Pero esta vez no se soltaron la mano. El joven notó sus manos frías y que sufría mucho con aquel frío, y sin dudarlo metió las delicadas manos de la chica en los bolsillos de su sudadera de Megadeth. A la vez que, el joven muchacho puso su mano izquierda para darle más calor y no cogiera más frío. El joven, enlazado de aquél sentimiento sin querer le empzó a acariciar las manos. Y de esa manera resurgieron los cosquilleos del estómago. Que sin duda le hacían reír y sentirse feliz a su lado. Al fin llegaron al tributo de Extremoduro, y allí cogidos de la mano el joven se puso frente a ella y le metió también la otra mano. De esa forma mantenía las dos manos de la joven calientes y a la vez estaban arrimados. El concierto empezó, los jóvenes se pusieron de frente al escenario, sin soltarse las manos. El concierto empezaba marchoso con “So pallaso”. Canción con la que el joven le echaba indirectas entre letra y letra mientras le miraba a la cara. –Puede que me deje llevar...- Le cantaba el joven a la chica de tirabuzones. -Me tiemblan los pies a su lao. Me dice que estoy descolorío. La empiezo a besar, a ver que me dice después-. Sin pensárselo dos veces continuó cantándole mientras miraba a esos ojazos que tenía. Y así empezaron los abrazos, besos en la frente descendiendo a la cara llegando finalmente al cuello. Ella se dejaba besar, por lo que al joven le debía importar. Pero aún así, él pensó en que se había precipitado. La gente bailaba a empujones, i éste para protegerla su puso delante de ella y empezó a devolver los empujones. Todo parecía confundir al joven. ¿A caso se estaba aprovechando ella del amor con la que la trataba?. O, ¿ella solo dejaba actuar al chico para que se sintiese mejor?. El concierto acabó y con él la fiesta en el recinto. –Parece ser que ya va siendo hora de ir acostándose, ¿no te parece?-. Le comentó la joven al chico con rastas. – Mujer, para mí aún es pronto, dado que este festival no es barato, pues haría fiesta toda la noche. Y más si es junto a ti. A tu lado todo lo que queda de festival-. Se respondió en su mente el joven de rastas. –Si, la verdad es que si. Mañana más-. Dijo esta vez en voz alta a la chica con una leve sonrisa. Los dos jóvenes empezaron a salir del recinto y bajaron al camping de la mano. El joven de rastas se había enamorado, lo que él no sabía era lo que ella sentía por él. La joven entró a su tienda y mirando al joven le dijo, -¡Buenas noches!-”.

Amarat se había quedado dormida. Su cabeza estaba apollada en su hombro. Gorka se dio cuenta y le acostó bien en la cama, la tapó y le dio un beso en la frente. –Buenas noches, mi querida Amarat-. Dejó su historia encima de la mesilla de noche de la pequeña de siete años, y se fue a dormir a su habitación junto a su pareja.

dilluns, 24 de novembre del 2014

"Guerra por amor" Introducción y Capitulo 1.

"Guerra por amor"Quedaos con este titulo, por que desesuro que os gustará está novela, como a tantos amigos míos la han leído. Aquí os dejo la introducción y el primer capítulo de "Guerra por amor" escrita por mi. Comentad, criticad, lo que sea por tal de mejorar. Gracias.


"Guerra por amor" por Ed Bones


Introducción.


El sol se escondía y la luna se despertó de su profundo sueño dejando pasar a la noche. Amarat Casbena Ulrome, de siete años de edad, tenía que acostarse después de su séptimo cumpleaños. Pero antes, su padre Gorka Casbenas, un importante guionista de la segunda edad de Oro del cine en todo el mundo, allá por el año 2021, como todas las noches le contaba una historia a su hija. -Amarat. Esta noche te contaré una historia de amor que le ocurrió a un joven no hace mucho. ¿Estás lista para adentrarte en la fantástica historia de esta noche?- Le preguntó Gorka a su hija. La pequeña le afirmó con la cabeza, eso si, muy poco a poco por que estaba tan cansada del gran día que había tenido, que no tardaría en dormirse. -Bien, pues a allá vamos.



Capitulo 1. Las Vecinas.


27 de abril de 2012, un chaval de melena larga y con rastas, y con sus no aparentables veintiún años llegó con sus cuatro amigos al festival de Villaestorbedo, Vita Rock. Todos los sus amigos eran, uno que tenía rizos, otro llevaba gafas, después había uno que siempre llevaba una guitarra muy parecida a la que llevaba Jack Black en la película de "Tenacious D. La púa del destino ", y finalmente había una chica con los ojos jodidamente azules. -Ostias tíos ... esto está petadísimo, ¿no? -Dijo el joven con rastas. -Y eso que hemos salido de casa a las diez de la mañana, si saliéramos a las ocho de la tarde, que es a la hora que salen los demás, tendríamos menos lugar-. Le contestó el joven con gafas. Sobre las trece horas llegaron al camping de este festival, y ya estaba lleno de gente, era tanta la que había, que no podías casi ni dar dos pasos y no haber tropezado con la cuerda de alguna tienda de campaña. No obstante, sus amigos y él, encontraron un lugar donde poner sus cuatro tiendas de campaña, dejando sin querer un vacío, que futuramente sería muy bien cumplimentado. -Eh tíos mirad aquí, hay sitio para nuestras tiendas-. Dijo el joven con rizos. -Espero que mi tienda se pueda montar, porque es bastante grande y es donde pondremos los trastos-. Expresó el joven con gafas. -Yo me voy a buscar a mis otros amigos, no creo que vuelva, pero por si acaso dejo aquí mi tienda-. Añadió el joven de la guitarra. Después de haber montado las tiendas se fueron a comprar el papeo por las mañanas siguientes. -A ver, ¿qué queréis para el desayuno y merienda los días que vamos a estar aquí?. -Pregunto el joven con rizos. Pues a mí con croissants me sobra para comer, si alguien quiere algo más para comer o beber no diré que no. -Respondió el joven con rastas. -A mí los cruasanes, como no me hacen mucho. Prefiero valencianas a cruasanes-. Añadir poco después la chica de ojos azules. Al final cogieron cruasanes, valencianas y un litro de batido de chocolate para cada uno, en total cuatro.

 Al volver del supermercado se encontraron con unas nuevas vecinas, que justamente pusieron su tienda en el vacío que se dejaron anteriormente los jóvenes cuando pusieron sus tiendas. Ellas estaban allí comiendo. Todos se presentaron, menos el joven de rastas que, tímido se escondió detrás de uno de sus amigos y se limitó a escuchar. Una de ellas, una pelirroja explosiva, sueño de todo rockero, según escuchó el joven con rastas, era del mismo pueblo que él, pero ahora vivía en Valencia con su amiga que la acompañaba en el festival. Su amiga, era de pelo enormemente sin palabras, de lo espectaculares que eran sus tirabuzones. -¿Estudiáis o trabajáis?. Preguntó el joven de gafas a las jóvenes vecinas. - Estudiamos, biotecnología, para ser exactos. Por muy rara que parezca la cosa, si sabes un poco de qué va, es muy interesante-. Respondió la pelirroja. -Y vosotros que, ¿hacéis algo? - Preguntó en general la chica de tirabuzones. A lo que poco a poco respondieron,-Yo electricidad-. Dijo el joven de rizos,-Yo lo mismo que él-, respondió con una leve sonrisa el joven de gafas,-Yo hago un FP de cocina-, respondió la joven de ojos azules. El joven de rastas, se hizo el loco y no dijo nada. ¿Y cuántos años tenéis? -, Preguntó el joven de rizos. -Tenemos veintidós años. Respondió la pelirroja. Tras las presentaciones la chica de tirabuzones dijo a sus nuevos vecinos, -Bueno, nosotras nos vamos a dar una vuelta por el camping-. A lo que contestó el de gafas, -Nosotros comeremos algo, y después si eso ya saldremos a ver que tal todo-. Ya eran las ocho, y aún no habían llegado los dos amigos que faltaban. Los chicos estaban preocupados y les intentaron llamar. –No contestan. Se ve que no tienen cobertura-. Dijo el de rizos.

 Llegaron las diez de la noche y el móvil del joven de rizos empezó a sonar. Ey tios! Ya hemos llegado. ¿Dónde estáis?-. –Ahora salimos fuera al parking y os recogemos. De pronto los vimos, uno con el pelo largo y la otra que llevaba los pelos azules. -¿Qué os ha pasado?- Preguntó el de las gafas. –Hemos pillado un señor atasco, nada más-. Respondió el joven de melena. La noche llega al camping y después de cenar el joven de rastas y sus amigos fueron a su bola, al igual que sus vecinas. -Chicos nosotros nos vamos ya a los conciertos, nos vemos allí-. Dijo la joven pelirroja. El joven de rastas se fue poco después con los amigos. Dado que esta noche no coincidía ningún concierto, no hizo falta partirse en grupos. Lo que no imaginaba el chaval de rastas, era como acabaría el Vita Rock aquel año. Para él, principalmente, la que mejor le había caído a su cabeza era la pelirroja, y cuando se le ponía algo en la cabeza hasta que no le daban calabazas o un simple sí, no se rendía. O eso pensaba. A veces, sobre haberle dado calabazas intentaba reconquistarlas. Pero lo mágico pasaría días después. Son de esas cosas que dices, "yo esto?, Nunca pasará conmigo. Al poco rato de ir de conciertos el joven y sus amigos fueron a dormir. Para el joven amigo fueron a dormir pronto para estar en ese festival.

dijous, 13 de novembre del 2014

Historia de un casi amor

Aquí os dejo, íntegro mi nueva novela, "Historia de un casi amor".

“Historia de un casi amor” de Ed Bones.

Capítulo 1. Amor en papel.

Soy estudiante, tengo veinte años y a nadie con quien compartir todo mi amor. Puede
que aún sea joven, o que sea un romántico que su corazón a madrugado demasiado con esto de enamorarse. Nunca he tenido ningún tipo de relación con ninguna persona. Nunca es tarde para enamorarse. Pues he quedado con una chica que me gusta bastante. De momento solo puedo expresarlo de una manera, plasmándolo en un papel.

Compañía grata.

Amante de la música,
poeta por amores.
La rima es mi musa,
por falta de mujeres mejores.
Ahora un amor encontré,
y con ella voy a quedar.
De concierto la llevaré,
claros sentimientos le voy a dejar.
Su beso con ansia espero,
de fuego y pasión forjado estará.
Cuando ocurra me dejará sin pero,
mi ternura en su boca le sobrará.
Bondades define su amor,
maldades critica la gente.
Aún así no tengo ningún temor,
a esta chica la amaré por siempre.
Con ansia espero su beso,
con fuego y pasión forjados estarán.
Cuando ocurra me dejará tieso,
Ternura en su boca me sobraran.



Capítulo 2. Telmeb.

Esta noche es una gran noche, emocionalmente hablando. Pues he quedado con ella esta noche. Su nombre es Telmeb, y su edad era próxima a la mía. Hemos quedado para ver un grupo de rock local.


Dame de ti.

Quedamos para vernos,
una noche de concierto.
Pasamos la noche en compañía,
de la luna y las estrellas.
Llegaron las miradas,
y risas desencajadas.
Pasamos del concierto.
La mano nos cogimos,
y a su casa nos vamos.
Dame de ti, lo que quiero,
Tómame a mí, sin miedo.
Dame tus labios dame tu amor.
Cuando el amor entra en guerra,
Nuestra cama es nuestra trinchera.
Cuando el amor entra en la cama,
es cuando todo se estrecha.
Dame de ti, lo que quiero,
Tómame a mí, sin miedo.
Dame tus labios, dame tu amor.




Capítulo 3. Un dulce veneno.

Tal vez sea por la borrachera del romanticismo que corre por mis venas o por la
verdadera belleza de ella, pero siento un cosquilleo por dentro y un fuego interno
inexplicable. He perdido el apetito, estoy más lento de reflejos. También escribo el
doble que antes. Creo que mi corazón a encontrado compañía. Creo que me he
enamorado.


Prisionero de ti.

Soy un esclavo más,
de un sentimiento duro.
Sentirás dolor,
al mismo tiempo placer.
Hiéreme de pasión,
y gozaré de tu amor.
Castígame sin piedad,
enamorado por ti estoy.
Yaga en el corazón,
con veneno azucarado.
Encadéname en tu prisión,
y seré el ladrón de tus caderas.
Gracias a tu amor,
los barrotes doblé.
Pero no escaparé,
aún es pronto, mi amor.
Si amar es dolor,
que me esclavicen sin temor.


Capítulo 4. Lo que siento.

He estado pensando mucho en pasar de plasmar mi amor en papel a la vida real.
Expresarle a Temleb mis sentimientos hacia ella. Tengo mucho miedo a su reacción,
pero aún más a su respuesta, pero no tengo otra opción. No puedo estar toda la vida
amándola en secreto. Espero que todo vaya bien.

Viejo corazón. (Parte 1)

Desde antaño es tradición,
con cariño y fidelidad
le regalas tu decisión.
Decisión de estar amando,
con amistad y pasión
el resto de su vida.
Versos de amor,
llevo guardados
en mi corazón.
Corazón amador desde antaño.



Confesión de un amor.(Parte 2)

Esto que te tengo que decir,
aunque rockero soy,
vergüenza he de sufrir.
Me da igual que no rime al decir,
lo que siento y lo que soy.
Yo te quería decir:
“¿Quieres conmigo compartir
todas las poesías que voy a escribir?”




Capítulo 5. Herida leve.

“No. Pero no porque no te quiera, sino porque en este momento no quiero nada con
nadie”. Esas fueron las palabras exactas que me dio. Un punzón de hielo que me hirió
en el corazón. Pero no me rendiré, lucharé por este sentimiento aferrándome hasta el fin. Porque está herida me ha hecho más fuerte, no más débil.


Luchando por amor.

Como Don Quijote con los molinos,
por este amor lucharé.
Aunque libertad preferimos,
yo te prefiero a ti.
Cuando aquella noche recordamos,
me vuelvo a colgar por ti.
Lucho aferrado a mis armas,
a la tinta, las hojas y mis versos.
Quiero volver a abrazarte,
decirte al oído, “¿lo hacemos?”.
La respuesta es evidente,
pero sin cadenas prefiero estar.
A mi yelmo brillo le daré,
con los buenos recuerdos.
No pararé hasta tenerte,
o esta pasión se apague.
En tal caso te olvidaré,
y la pasión mataré.



Capítulo 6. El día después.

Semanas después de la negativa de Temleb sobre corresponder sus sentimientos con los míos, volvimos a quedar juntos para tomar juntos un refresco. Y fue allí donde tuvo claro al casi cien por cien que aquello era amor verdadero, y no una pura obsesión de dos días. Y fue allí donde todo empezó con unas simples miradas.


Miradas.

Escalofrío interno recorre mi cuerpo,
un ángel junto a mí se ha sentado.
Cabello largo y rubia,
camisa de los Ramones,
chupa y botas rockeras.
Yo te miraba tímidamente,
tú mirabas si te observaba.
Nuestras miradas se fundieron,
y en el eterno beso murieron,
abrazados por el amor y calor.
Tú te acercaste y me lo arrebataste,
me quitaste el corazón.
Mi mirada ahora estaba aturdida,
te miraba a ti y la adrenalina subía.
Yo te miraba tímidamente,
tú mirabas si te observaba.
Nuestras miradas se fundieron,
y en el eterno beso murieron,
abrazados por el amor y calor.
La despedida se encadenó,
al balcón de mi felicidad,
y con lágrimas eternas te dije adiós.


Capítulo 7. Lo que siento por ti.

A las horas de dejarla en su casa me llamó para decirme: “–Sé lo que sientes por mi, yo no siento lo mismo por ti. Por eso, yo sé que si seguimos viéndonos, tu te harás más
ilusiones conmigo y te haré un daño que no quiero hacerte. Por eso quería quedar hoy, para que vieras que siempre estaré a tu lado, y quedar por última vez. Ahora por favor te pido, que para sanar tu corazón empieces a olvidar para volver amar a otra persona que te quiera como la quieres tu”.


Olvidar para amar.

Mesas de lágrimas,
piscinas de tu querer,
aquí siguen de pie.
Más lo intentas,
aunque a mi parecer,
plantón das al que más te quiere.
Te dije que esperaría,
Todo el tiempo es poco,
amándote, una vida necesito.
El tiempo nos dijo que huiría,
de tanto esperar solo,
olvidar es lo que necesito.
Curar las heridas,
al recordar nuestro amanecer,
juntos, tu y yo.
Antes te quería,
ahora te necesito olvidar.








Capítulo 8. Papel arrugado.

Esa misma noche bajé al supermercado a comprar botellas de whisky escocés, vodka y otros tipos de bebida alcohólica. No pensaba que esto del amor fuese tan duro. Creía que con enamorarte y expresar tus sentimientos bastaba para tener a la chica de tus sueños. No es tan fácil como el papel y la tinta. Y lo que empezó en una noche de alcohol, se convirtió en meses dejando mis armas de amor atrás. El papel arrugado y el bolígrafo sin tinta. Una noche mientras bebía en un bar conocí a gente nueva, quienes me intentaron sacar del pútrido mundo del alcoholismo. Pude legar a olvidar a Temleb, hasta que tuve una “pesidilla”.

Herida abierta.

He hecho nuevos amigos,
alcohol y con una pizca de pena para sanar.
Juntos queremos olvidar,
a quien un día amé.
Las heridas solo se curan,
cuando el dolor desparece.
Dejadme un momento solo,
y el dolor junto Temleb se fugarán.
En la oscura habitación estamos,
mis amigos, yo y mis lágrimas.
Juntos hablamos de cómo olvidar,
descifrar porqué te amé.
Los recuerdos se suicidan,
el amor desaparece.
Ahora no quiero vivir solo,
es cuando servidor se divertirá.
Cuando ya te estaba olvidando,
apareces en mis sueños,
y la herida se abre de nuevo.



Capítulo 9. Dulce pesadila.

Despierto sobresaltado. ¿Todo había sido un sueño?. Volvía a echar de menos ese amor con que me trataba Temleb y el cariño que le tenía. Lo conté a mis amigos y me dijeron que no me preocupara que solo se trataba de un sueño, no tenía por qué tomármelo de esa manera. Aunque me dijesen que era lo mejor para mi, yo seguía volviéndome a enamorar de ella. Pero esta vez con pausas y pensando si era o mejor o no.

La máscara.

Depresión al ver mi realidad,
en mi habitación de oscuridad.
Despertar y no encontrarte,
hace que me encarcele.
Vivir tras la máscara oscura,
engañado por dañinos sentimientos.
Matar las soluciones sin cura,
sin darle de alimentos.
Encontrar a alguien como tú,
refugiado en lo más oscuro.
Hace pensar de dónde y cómo está,
y le quieres ayudar sin preguntar.
La finalidad de tener algo,
tener a alguien a tu lado.
Al lado donde poder confiar,
confiar en un amor real.





Capítulo 10. Nuevas noticias.

Volví a contactar con Temleb después de unos diecisiete meses sin saber nada de ella.
Se alegró muchísimo de tener noticias sobre mi. Hablamos de quedar una tarde y
ponernos al día. Yo iba con una sola intención, obtener la verdad no lo que necesita mi corazón.

Dame la verdad.

Déjame un momento a solas,
déjame pensar en todo.
Lo bueno y lo malo.
A lo más oscuro me apartas,
a lo más hondo me caigo.
Sin luz y sin fin.
Quiero saber lo que me aportas,
quiero estar tranquilo.
Ahora y siempre.
Si me quieres sígueme,
si me amas cógeme.
Cógeme y no me sueltes.
Si me das largas, evítame.
Si me das largas, márchate,
Márchate y no vuelvas a mi corazón.
Para dañarme ya está la vida,
para sufrir ya estás tú.
Un te quiero y un adiós.


Capítulo 11. De la tenue luz al pozo oscuro.

Llegó dicha tarde, donde se veía a una Temleb muy cambiada. El pelo era más largo,
sus cabellos oscuros como la noche; cara pálida, cabizbaja y por si fuese poco se borró
esa sonrisa que tanto amaba. Le pregunte por el cambio que hizo, me respondió el por qué: “El corazón ha dejado de latir por el amor. Pues me enamoré de un joven con los mismos gustos que yo y él solo me utilizó para estar con otra chica, según mi antiguo amor, mejor que yo. Dado que me dijo que no era tan bella como la otra. Y desde entonces no he parado de llorar por él”. A lo que le respondí: “Toma mi mano, apóyate en mi hombre y seca tus lágrimas en mi, pues yo estoy junto a ti y no te abandonaré”.




Amor de ciegos.

La distracción juega sucio,
espera lo peor de ella.
Si quieres ganarle la partida,
sus normas seguirás.
Me enteré de tu depresión,
todo haré para hacerte feliz.
Soy quién te quiso una vez,
de nuevo te vuelvo a querer.
Pero mis amigos intentan ayudarme,
esperan que le deje de amar.
Si quiero amarla, la amaré 
sus ayudas ignoraré.





Capítulo 12. Volver a empezar.

Y así fue como decidí volver a quedar con Temleb todas las tardes para evitar que se
encierre en casa y se deprima más. A mis amigos no les hacía mucha gracia, ya que
estoy ayudando a quien me hizo daño tiempo atrás. No solo por eso sino también por si me o volvía hacer debido a volverme a enamorar de ella.

Ayuda de tu amor.

Tu sonrisa quiere la luz ver,
tú si quieres, te ayudaré.
Tu sonrisa no debe decaer,
y si cae, tú si quieres, la recogeré.
Si la oscuridad te incita a pasar,
en mi opinión te diré, no la dejes entrar.
Si la oscuridad secuestra tu sonrisa,
solo, si quieres, te la devolveré.
Tu alegría aprisionada está,
tú si quieres la liberaré.
Tu alegría busca compañero,
si quieres, la acompañaré.
Tu dolor se ha adueñado de ti,
espantarlo puedo, si tú me dejas.
Tu dolor es cruel contigo,
castígalo con amor y se irá.


Capítulo 13. Amor temibe.

Cuando un amigo te avisa de alguna cosa, tal vez deberías hacer caso. Y eso es lo que
yo no hice, ya que ellos temían que me enamorase de nuevo de Temleb y así ocurrío.


El nuevo mundo.

Lo único que deseo es,
emborracharme de tu amor.
Ya que sobrio me faltas tú,
y embriagado te tengo a ti.
Si te vas de mi lado,
aunque sea un segundo.
Sin respiración me quedo,
y me voy de este mundo.
Me iré y solo regresaré,
con un beso tuyo.
Con una caricia en la mejilla,
con un te quiero al oído.
De no ser así, me largaré,
al mundo donde no exista amor.
Donde todo sea dolor,
donde al echarte de menos sea un veneno.
Pues amor es dolor,
veneno este amor.
Este mundo sin ti, cenizas,
y la bebida, tu amor en mi corazón.




Capítulo 14. Amor dañino.

Mis amigos temían que me volviese a hacer daño, pero ya era tarde. Me volví loco por sus huesos, tanto que estaba muy ciego de amor, más que la primera vez. Tanto que no veía lo que tenía delante, mi verdugo.


Mi verdugo.

Mensajes de desesperación,
tienes lleno el buzón.
No me contestas,
y me condenas.
Al fin me respondes,
a todos mis mensajes.
Hablamos los dos,
de los sentimientos.
Yo te confío mi amor,
tu me confías un secreto.
Tienes un nuevo amor,
es cuando cruje mi esqueleto.
Esperé demasiado tiempo,
pero yo seguía ciego.
No quería saber,
quién era mi verdugo.
Aún así no me querías perder,
amigos querías que fuésemos.
Ciego de mí a no poderlo ver,
que me dejarías en los huesos.


Capítulo 15. Caída.

Cuando un pájaro vuela, siempre ansia con volar lo más alto posible. Lo que no saben
los pájaros, es que pueden fracturarse el ala. Y entonces es cuando mayor será la caída por cuanto mayor haya sido la altitud volada. Y eso me pasó a mi, volé tan ato con el amor de Temleb, que no sabía que se podía romper y caer una segunda vez.


Una segunda vez.

Tus labios acarician mi piel,
y ahora se echan de menos.
Duele besar en la cara,
a quien antes lo hacías en los labios.
Amor con veneno mortal,
duele mucho olvidar un amor.
Quiero dormirme y despertar,
me gustaría no tenerte que recordar.
Llévame a un mundo de dolor,
déjame, ya no quiero tu amor.
Llévame a donde no existas tú,
déjame respirar en mi ataúd.
Es jodido olvidarte una vez,
pero lo es más hacerlo una segunda vez.


Capítulo 16. Historia de un casi amor.

Pero no lloré, dado que no me quedaban lágrimas para este casi amor. Pues de tanto
quererla me obsesioné esta vez, y no al quería de corazón sino de cabeza. Y lo di por
muerto, debía enterrar entre el silencio y la oscuridad esta historia, la historia de un casi amor. Por cierto, mi nombre es Gorka.


Sepultura.

Amarte tanto,
me supuso atentar,
contra mi corazón.
Fui egoísta
al quererte tanto,
mientras tu...
La avaricia y la ternura,
separadas deben estar.
Me quieres, pero no te vi llorar,
no te vi llorar, por mí.
Te robé el corazón
mientras hacíamos el amor.
Para después hacerle sepultura.
Para este amargo amor,
esa es su casa.
La avaricia y la ternura,
separadas deben estar.
Me quieres, pero no te vi llorar,
no te vi llorar, por mí.
Si un día te quise,
ya te olvidé.
Pues antes de quererte,
ya te lloré.


Muerte de un amor.

Fuego con Rabia,
se quería casar.
Pues Rabia, solo quería odiar.
Mientras, Fuego a Pasión iba a apagar.
Dolor, su hermano
le quería ayudar.
Pues Dolor, ya no podía amar.
Mientras, Rabia sí quería aceptar.
Pasión, del susto murió
al escuchar a quien pudo amar.
Pues pasión, casada con fuego llegó a estar.
Mientras, todo se le oscureció.
Al final muerte y amor,
juntos van a estar.
Pues pasión, murió por fuego.
Mientras, este con rabia se iba a casar.

dimarts, 11 de novembre del 2014

Portada, lomo y contraportada de "Guerra per Amor"





Portada, lomo y contraportada de "Guerra per Amor"


Aquí os dejo la portada, lomo y contraportada de mi primera novela "Guerra per amor" (Portada solamente en valenciano). Para que todos puedan leerla, subiré poco a poco los capítulos, tanto en valenciano, como castellano.